Sobre el Amor...
El mayor vuelo del hombre y la mujer se disfruta cuando se tiene LA SUERTE EXCEPCIONAL de encontrar a su verdadera pareja la que se puede descubrir o encontrar en cualquier parte a la luz de un chispazo misterioso, de un gozo y emoción sin palabras, de un enmudecimiento aplastante frente a lo obvio...
El amor es entonces trascendente en todo sentido, colma al alma de magia, al pecho de música, a los pies de alas...pero creo que se da raramente.
El amor auténtico sin angustias, sin celos, sin posesividad, e incluso sin histerias y mucha generosidad ha sido conocido, paladeado y vivido por muy pocos, ya que implica una vocación, abnegación e incluso una libertad tan escasa como la que se da en el arte, que es un reino que no se conquista creo yo con sólo esfuerzos permanentes sino que se recibe como un regalo de la naturaleza o mejor dicho como un don de las alturas...
Abunda sí, un sucedáneo del amor, algo que en estricto rigor es casi su antípoda: el amorío, que no pasa de ser una aventura superficial y muchas veces olvidable.
Ágata Gligo, destacada escritora nacional manifestó: "el amor es sin duda la forma más pura del reconocimiento. Más pura que la admiración, el poder y la gloria. Para ser amado no hay nada que hacer ni menos tener. Sólo ser...Y vendrá alguien que reconocerá tu rostro en las multitudes, te adivinará único y te elegirá entre todos".
Ese precio que generalmente se paga por ser capaz de sentir el amor es muy alto: la soledad casi desértica. La dificultad de encontrar esa pareja anhelada, soñada, esperada, obliga muchas veces a quedarse con los sentimientos escondidos, a la espera a que un día entre muchos días aparezca al fin, con esa manera de ser exclusiva, propia, esperada y única, casi independientemente de otras consideraciones.
Algunos no lo encuentran jamás...pero cuando aparece, se vive con la máxima intensidad...es casi como estar a la cabecera del universo.
En cambio los asiduos al amorío, donde muchas veces sobran las personas para elegir, porque ellas y ellos andan en lo mismo...es la cantidad sobre la calidad.
Muchos de esos éxitos sin mayores huellas pueden resultar envidiables a quienes confunden EL AMOR con los amoríos pese a su substantiva diferencia.
No fue Ortega y Gasset quién dijo que "La mayor parte de las mujeres tienen de mujer sólo unas horas en su vida, y los hombres suelen ser Don Juan no más de unos momentos...?
Ahora en estos hiperconectados tiempos pareciera ser que... Ay! del hombre que quiere actuar seriamente en el amor!!

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