el "R" express.

"Si cerramos la puerta a nuestros errores, también la verdad quedará afuera"

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Nombre: richi
Ubicación: Barrio de la Bohemia "Bellavista", en Santiago del Nuevo Extremo, Chile lindo., Región Metropolitana, Chile

Varón, heterosexual a mucha honra, adulto medio y con capacidad de asombro.Idealista y soñador. Amante del estudio, voraz lector, incansable caminante por la vida y las vías de mi ciudad; las relaciones con los seres humanos. Gustador del Cine de calidad, de la lectura, de la naturaleza y su belleza, los animales y flores, la fuerza y misterios de la Vida, la conversaciòn con otros. Sociabilizar, aunque de repente, contemplar y/o meditar en soledad.

martes, enero 09, 2018

Debates

Al parecer a mi edad ocurre, -y después de mucho pensarlo, masticarlo y tratar de asimilarlo, con la madurez y sabiduría que acompaña a algunos de nuestros años, - el percatarse de verdades algo incómodas o por decirlo en fácil, que una de las grandes verdades de la vida (lamentablemente ) es : "No esperes nada de los demás..." , que dicho de otro modo, no es bueno idealizar a tu prójimo.
De hecho creo, que el destino de todos nosotros los seres humanos, es transformarse con el paso  del tiempo en objeto de incomprensible curiosidad, y a veces hasta con algo de asco por parte de los más jóvenes...
No es raro escucharles a algunos/as de ellos, "que viejo/a más asqueroso".
Los he oído en ocasiones.
Obviamente, no se puede definir ni incluir a todos de este modo, sino que hay que tomarlo como una percepción de vida.
Se me dirá que si hay algo hermoso en la vida, es con lo que nos sorprenden los demás desinteresadamente y que además los jóvenes, son extraordinarios.
En efecto, las Teresas de Calcuta y los Alberto Hurtado existen pero son seres excepcionales, son Santos...
Existen conductas altruistas en nuestros semejantes, claro que sí, (sino la vida sería realmente Miserable), como también están los héroes, aquellos que aparecen en los incendios, terremotos, rescates y cuanta tragedia se presenta de repente, pero me temo que no son una constante, aunque también en momentos de crisis o "de la verdad" como muchas veces se les ha nombrado, florecen conductas que no son las que habitualmente presentamos y que creo, son las que confirman la regla.
No en vano, se les ha usado reiteradamente en relatos literarios con honduras dramáticas, humanas, y en la imagen del cine, como un noble recurso recurrente.
No olvidemos también que las sagradas escrituras rebalsan de enseñanzas que nos animan e impulsan a que dejemos de mirarnos el ombligo y que seamos más conscientes del prójimo, de su hambre, de su dolor, de sus penas, de su abandono, de su humana necesidad de sentirse reconocido y no ninguneado, en buenas cuentas, de su aplastante soledad.
Recuerdo en especial la letra de una inolvidable canción de juventud, que en su popular letra decía: "cada uno aferrado a sus dioses, producto de toda una historia, los modelan y los destruyen y en sus frentes colocan monedas..." (Los Momentos del conjunto Los Blops).
Las conductas altruistas se observan incluso en diferentes estadios y niveles de mamíferos superiores y algunas aves, no exentas de un tipo de razonamiento básico que enternece, aunque también muchas de ellas responden a elaborados sistemas reflejos e instintivos, pero la empatía y el ponerse en lugar del otro y sentir muchas veces compasión por ello, es propio de los seres humanos.
Pero como norma conductual y dentro de nuestra humana incapacidad de ver solo rostros y no corazones y sobre todo en las sociedades actuales tan competitivas e individualistas, no nos percatamos ni mucho menos, estamos pendientes de las necesidades, las más de las veces, espirituales del otro...
Si esto fuera distinto, creo que estarían demás los psicólogos y psiquiatras.
Se sabe y se calcula que, entre las próximas pandemias mortales, más aún que el cáncer que azotarán a la humanidad en los años venideros, está la soledad y sus nefastas consecuencias.
No en vano, una de las más florecientes industrias sociales actualmente en las sociedades y más aún, debido al cada vez más menguado crecimiento demográfico en muchas naciones desarrolladas especialmente, son los albergues y hogares dedicados al adulto mayor, y que serán cada vez más y más rentables justamente por causa de la desidia, individualismo, ceguera, indiferencia y comodidad frente a nuestros mayores.
El ritmo de vida actual hace que los miremos pero que no los veamos, cuando lo que más desean ellos es ser escuchados y porqué no decirlo, respetados.
Algo semejante está presentándose con los cada vez más presentes inmigrantes...
Respecto a los jóvenes, claro que están los soñadores, los empeñosos, los esforzados y los de propósitos claros para su vida y su país, pero percibo que cada vez son menos puesto que el ambiente en que están creciendo y desarrollándose, rebosantes de derechos y pocos o ningún deber, (curiosa filosofía social impuesta ideológicamente por "progresistas"), se impone cada vez más dentro de esta nihilista, gozadora, egoísta y poco comprometida sociedad hipertecnologizada, anónima e hiperconectada que, paradójicamente, les aísla cada vez más.
Y si a eso agregamos la errónea pero interesada tendencia que se vuelve actualmente una fuerte convicción en el consumo de drogas como el alcohol y la marihuana, (a la que eufemísticamente se le está queriendo definir como un "placer o conducta socializante") , cuando se sabe que la mayoría de los estudios serios y científicos respecto a su consumo especialmente en individuos de menos de 25 años en que su sistema nervioso central y su encéfalo aún no están plenamente desarrollados, les hace especialmente dañinos, y los sume al cabo de un tiempo creo yo, en la más grande muestra de frenesí de imbecilidad.
Las preocupantes estadísticas internacionales están dando un oscuro pronóstico del futuro de las actuales generaciones por estas causas. Chile actualmente ostenta los vergonzantes récords del consumo de alcohol y marihuana en América Latina y otros países...
De todo lo anterior, reitero mi escepticismo respecto a "la juventud" como concepto.
Volviendo al punto inicial, quizás, como un ejercicio netamente personal, sería bueno de repente fijarse en aquellos que se cruzan y/o contactan con nosotros todos los días en nuestro camino y tratar de sentir sus desvelos.
Mejor aún sería el preguntárselos.




Pero globalmente me temo que, "Un Mundo feliz" como lo avisoró Huxley, el gran escritor británico, lamentablemente cada vez más se vuelve una norma en vez de ser la excepción en todos los ámbitos.
Una reciente crónica extractada en español del original en inglés del New York Times, con fecha del 06 de enero de este año y que lo co-edita nuestro diario La Segunda de los días sábado, habla del inquietante síntoma social internacional respecto al Distanciamiento Familiar, que cada vez se vuelve más común, el que incluye odio, indiferencia y superior resentimiento entre padres e hijos.
Nuevamente nuestras aprensiones del "Mundo Feliz" se hacen presentes...
Por su parte, el libro de estudios espirituales, "El Libro de Urantia", conocido internacionalmente plantea: "... las autogratificaciones por cierto han costado un precio fatal si traen aparejado el colapso del matrimonio, la decadencia de la vida familiar y la destrucción del hogar que es la adquisición evolucionaria suprema del hombre y la única esperanza de la civilización por la supervivencia.
El Libro de Urantia, (84:8.6) "




"Desesperanza aprendida" dirán algunos, indudable, pues cada uno tiene mayormente una visión del mundo según sus propias experiencias y realidades.
Tal vez incluso, cada uno "se pone los lentes que quiere" y ve la vida como la quiere recibir... (Si todo el día hay quejas, que todas las cosas malas me pasan solo a mí y se niega que la felicidad depende de uno mismo, se seguirá obteniendo más de lo mismo ).
En realidad creo que la felicidad en más de alguna ocasión se imagina y anhela en vez de tenerse.
Pero es innegable que entre otras muchas otras cosas consiste en que cada uno de nosotros pueda desarrollar y conservar su propio ser...y se nos olvida por cierto que, en última instancia, que hay que verla y sentirla en nosotros mismos, en nuestro arte de vivir.
La prestigiada revista de alta divulgación y magnífico periodismo especializado como National Geographic del pasado mes de noviembre del 2017, hace una estupenda crónica: "Dónde está la felicidad. Lo que Costa Rica, Dinamarca y Singapur nos pueden enseñar".
Queda ahí de manifiesto, de acuerdo a connotados especialistas y estudiosos internacionales, que la felicidad, además de florecer desde nuestro propio interior, también se gratifica de un entorno social y político adecuados, más allá del desarrollo económico de las sociedades...Interesante tema para una próxima sesión de debates.
Espero con este sencillo esbozo de crónica, haberles despertado la inquietud por este inquietante y no menos humano tema: podemos seguir esperando algo de los demás, en la medida de nuestras más íntimas aspiraciones ?

1 Comments:

Blogger Unknown said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

7:21 p.m.  

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