Un Detalle.
¡Amor que lindas flores! No sabes cómo me gustan los gladiolos, especialmente si son rojos como éstos, no sé… dan tanta vida, tanta viveza al entorno, además que ¡son tan distinguidos! Gracias amor, pónlos en agua para que no se marchiten porque con los calores que están comenzando no duran mucho.
- Pero…que pasa, ¿por qúe lloras? Ya tranquilita… no llore máh pueh…
si yo estoy bien, muy bien, mejor de lo que me imaginé que estaría; incluso me he estado acordando cuando chico cuando acompañaba a mi tía Raquel para acá y me gustaba pues era tan distinto a todo lo que conocía, tan especial, tantos árboles y cada uno de ellos con sus pajarillos distintivos que cantaban que se les hacía tarde, además que con tanta gente uno no tiene casi tiempo de aburrirse, así que ya… tranquilita. Lo único latoso es que cuando vienes no me haces caso cuando te hablo, no me oyes, ¡ ahhh, cómo me gustaría comerme un rico chocolate, una de esas barras grandes con almendras! por qué no se te ha ocurrido traerme, sabiendo lo que me trastornan los chocolates… ¿te acuerdas de esas noches cuando frente al televisor nos zampábamos una barra entera sin asco? Como chanchitos le dábamos el bajo y de repente nos quedábamos mirando uno al otro en total complicidad y sin una pizca de arrepentimiento…¡¡ mmmm, es que era tan, pero tan rico !! aahhh los chocolates, un gran invento de la humanidad que nunca han sido lo suficientemente destacados… ¿te dije algunas vez que en mi modesta opinión, aparte de los chocolates, los más útiles y espectaculares inventos en la historia de esta humanidad fueron, el vidrio, los fósforos y el papel higiénico? Imagínate que sería de todos si faltara alguno de ellos…
- ¡Oye! que lindo el vestido que llevas, también con flores. Pareces un ramillete de novia ¡no! mejor, estás como un jardín pletórico de primaveras bajo un cielo azul, tan azul que me imagino debe hacer cerrar un poco los ojos para no encandilar, y tu fragancia es una mezcla de jazmines del cabo con rosas de té, camomilla , fresias y caléndulas…mira, si hasta las mariposas están cortejándote ¿ve?¿ya, pachó la penita? Que bueno así me gusta verla, ¿ve, que no es para tanto? (además…cómo te vistes, siempre me encantas, me gustas mucho)
- Al final uno acá se acostumbra, aunque mis vecinos no son muy bulliciosos, pero mejor así, me da más tiempo para pensar, pensar y pensar, mientras me acuerdo de todos ustedes allá…a propósito, ¿cómo está mi madre?¿se le han calmado sus dolores a las manos? Dile que se cuide y no siga metiendo las manos al agua helada, que use el califont, total, ¡no gasta tanto!
-Aquí la señora Juanita me cuida bien, y si no está ella, viene una de sus hijas que aunque es coqueta y volátil – sí, esa que se tiñe el pelo de rojo zanahoria- siempre está pendiente que todo esté como corresponde…el otro día…¡ah, no sé si debiera contarte! Bueno ya…la copucha es más grande. El otro día estaba el Jacinto, sí… ese mismo que en algunas ocasiones te ha recibido y conversado contigo, bueno…el caso es que al hacer, parece, una fuerza grande, al muchacho se le salió la camisa dejando ver su torso y ¡pá que te digo! Lo empezó a engatusar aquí mismito, delante de todos sin ningún empacho, lo engatusó, lo embolinó y ¡adivina! Pues acá mismito se lo comió.
Ya, ya, ya… ya sé que estos términos no te gustan, que siempre te han parecido algo ordinarios, pero la verdad es que ilustran muy bien el sentido de lo que te cuento… ¿por qué no me oyes? Si resultó hasta cómico dentro de todo y no me permitió un segundo de aburrimiento. Por suerte esa señora nueva de apellido algo alemán, no se dio cuenta…mejor así, porque todos estos alemanes son algo drásticos y no me gustaría que se alterara esta buena vecindad que tenemos y que al parecer, ha costado muchos, muchos años construirla. Amor, te noto como ausente. ¿no será que estás pensando en otro? además ese suspiro que diste me partió el alma. Pues, aunque no me creas, no siento celos, al contrario, siento una mezcla de paz y alegría por ti. ¡Para que veas! Es como una seguridad diferente la que me acompaña, sobre todo lo que es espacio y tiempo, además…¡como yo… otro igual…! ¡¡difícil!!
- Sí, parece que ya se te está haciendo algo tarde por como miras el reloj, pero no te preocupes …no me moveré de aquí, je, je, je, je.
- Sí, sí, sí, ya sé que fue un poco inoportuna mi observación pero…¡es que no pude contenerme! Amor, te esperaré hasta la próxima vez, y no te olvides que sigo pensando en ti, que le pregunto a las noches con luna en qué estarás, dónde estás, que lees, que ves en la tele, si piensas en mí, o con quién estás, en fin…que te sigo amando.
- Ya, yo también te envío un beso, cuidate y nos vemos pronto…pero…¡oye! ¡oye! ¿qué es eso que se te queda ahí encima? A ver.. a ver.. pero ¡si es una barra gigante de chocolate con almendras! ¡amor, te acordaste! ¡ mmmm que riiiico !
- Puchas, amorcito mío, un detalle, ¡un simple detalle que no te dije! Aunque quiera, no puedo salir de este sepulcro para comérmelo.
¡¡uff, que lata!!

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home