Una buena historia, una excelente película
Cuando leemos una buena historia, por decir, una buena novela, en realidad la habitamos, la pensamos, la sentimos, la vivimos, la sufrimos, la disfrutamos, y nos cuesta separar nuestros pensamientos de su trama o argumento una vez la hemos terminado...
En cambio en el cine, somos unos fisgones, unos espías, unos intrusos, unos convidados de piedra, casi unos voyeristas pues siempre estamos en la postura del que atisba desde conveniente distancia lo suficiente pero sin inmiscuirse totalmente en la trama, y en el argumento.
Afortunadamente, para los que no tenemos TV Cable o Netflix, YouTube suple con creces esa carencia ofreciendo buenos y reconocidos filmes, especialmente de filmografías de diverso origen y distantes de las comercializadoras masivas estadounidenses, con sus maratónicas versiones de balazos, explosiones y diversos efectos especiales y súper- héroes fríos y letales a los que nunca les ocurre nada.
En eso el cine actual alemán, se hace notar por su arte, su calidad, su diferencia, y una de sus producciones fácil de encontrar en este sitio es la película que me atrevo a recomendar.
"Una separación dolorosa; Ángel de justicia", del 2015, título original "Geld oder Leben o Engel der Gerechtigkeit", dirigida por Sigi Rothemund en base a un guión de Jürgen Werner y protagonizada por la estupenda Katja Weitzenböck como la abogada Patricia Engel experta en negligencias médicas y Robert Atzorn, como su padre, el médico professor.
Enfoca en una inteligente trama al actual y cosmopolita tema de las Negligencias y Abusos Médicos, así con mayúsculas,la casi cruel y fría comercialización del dolor, la salud y en última instancia, del derecho a seguir vivo, que a pesar de los evidentes avances científicos y técnicos, no todo el mundo en diversas naciones es capaz de enfrentar y solventar.
Comienza la película ( con una bellísima fotografía),durante el fin de un juicio, por la solicitud de un presente en él, al solicitar apoyo jurídico para concretar la Eutanasia de su madre que está en estado vegetal y sufre recurrentes infartos cada vez más seguidos, y a quién su padre, no permite que muera en paz.
Una vez que se decide a enfrentar éste y otro caso absorbente, la abogada Patricia descubre y se entera que su marido Thomas quiere dejar su familia por otro amor...
Es innegable que la función profesional de la mujer en el mundo actual aún tiene trabas para armonizarse y llevarse bien en su rol de profesional, madre, esposa y jefa de hogar. Inclusive en una ciudad bullente de actividad como es el puerto de Hamburgo, en la pujante Alemania actual.
Pero mas allá de la trama en sí, la totalidad del film obligadamente nos formula preguntas que aún al día de hoy tienen difícil respuesta y son suficientemente perturbadoras:
-es lícito permitir o autorizar la muerte de un ser querido, que irrevocablemente no tiene vuelta a la vida cotidiana ya que vegeta de modo total puesto que su actividad cerebro-sensorial se acabó?
-es lícito que los médicos en aras de un crecimiento personal y de su entorno laboral netamente económico realicen intervenciones que no son necesarias, y retengan casi obligadamente cautivos a pacientes que bien pueden hacerse tratamientos de diverso modo, mas allá de los muros de una clínica u hospital ?
-finalmente, cuál es el precio final que debemos pagar para seguir vivos junto a nuestros seres queridos ??
Repito: a todos aquellos que disfrutan del buen cine, con argumentos inteligentes y no por eso menos sensibles, esta película está indicada...
Que les guste !!
En cambio en el cine, somos unos fisgones, unos espías, unos intrusos, unos convidados de piedra, casi unos voyeristas pues siempre estamos en la postura del que atisba desde conveniente distancia lo suficiente pero sin inmiscuirse totalmente en la trama, y en el argumento.
Afortunadamente, para los que no tenemos TV Cable o Netflix, YouTube suple con creces esa carencia ofreciendo buenos y reconocidos filmes, especialmente de filmografías de diverso origen y distantes de las comercializadoras masivas estadounidenses, con sus maratónicas versiones de balazos, explosiones y diversos efectos especiales y súper- héroes fríos y letales a los que nunca les ocurre nada.
En eso el cine actual alemán, se hace notar por su arte, su calidad, su diferencia, y una de sus producciones fácil de encontrar en este sitio es la película que me atrevo a recomendar.
"Una separación dolorosa; Ángel de justicia", del 2015, título original "Geld oder Leben o Engel der Gerechtigkeit", dirigida por Sigi Rothemund en base a un guión de Jürgen Werner y protagonizada por la estupenda Katja Weitzenböck como la abogada Patricia Engel experta en negligencias médicas y Robert Atzorn, como su padre, el médico professor.
Enfoca en una inteligente trama al actual y cosmopolita tema de las Negligencias y Abusos Médicos, así con mayúsculas,la casi cruel y fría comercialización del dolor, la salud y en última instancia, del derecho a seguir vivo, que a pesar de los evidentes avances científicos y técnicos, no todo el mundo en diversas naciones es capaz de enfrentar y solventar.
Comienza la película ( con una bellísima fotografía),durante el fin de un juicio, por la solicitud de un presente en él, al solicitar apoyo jurídico para concretar la Eutanasia de su madre que está en estado vegetal y sufre recurrentes infartos cada vez más seguidos, y a quién su padre, no permite que muera en paz.
Una vez que se decide a enfrentar éste y otro caso absorbente, la abogada Patricia descubre y se entera que su marido Thomas quiere dejar su familia por otro amor...
Es innegable que la función profesional de la mujer en el mundo actual aún tiene trabas para armonizarse y llevarse bien en su rol de profesional, madre, esposa y jefa de hogar. Inclusive en una ciudad bullente de actividad como es el puerto de Hamburgo, en la pujante Alemania actual.
Pero mas allá de la trama en sí, la totalidad del film obligadamente nos formula preguntas que aún al día de hoy tienen difícil respuesta y son suficientemente perturbadoras:
-es lícito permitir o autorizar la muerte de un ser querido, que irrevocablemente no tiene vuelta a la vida cotidiana ya que vegeta de modo total puesto que su actividad cerebro-sensorial se acabó?
-es lícito que los médicos en aras de un crecimiento personal y de su entorno laboral netamente económico realicen intervenciones que no son necesarias, y retengan casi obligadamente cautivos a pacientes que bien pueden hacerse tratamientos de diverso modo, mas allá de los muros de una clínica u hospital ?
-finalmente, cuál es el precio final que debemos pagar para seguir vivos junto a nuestros seres queridos ??
Repito: a todos aquellos que disfrutan del buen cine, con argumentos inteligentes y no por eso menos sensibles, esta película está indicada...
Que les guste !!



