el "R" express.

"Si cerramos la puerta a nuestros errores, también la verdad quedará afuera"

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Nombre: richi
Ubicación: Barrio de la Bohemia "Bellavista", en Santiago del Nuevo Extremo, Chile lindo., Región Metropolitana, Chile

Varón, heterosexual a mucha honra, adulto medio y con capacidad de asombro.Idealista y soñador. Amante del estudio, voraz lector, incansable caminante por la vida y las vías de mi ciudad; las relaciones con los seres humanos. Gustador del Cine de calidad, de la lectura, de la naturaleza y su belleza, los animales y flores, la fuerza y misterios de la Vida, la conversaciòn con otros. Sociabilizar, aunque de repente, contemplar y/o meditar en soledad.

lunes, enero 29, 2018

Una buena historia, una excelente película

Cuando leemos una buena historia, por decir, una buena novela, en realidad la habitamos, la pensamos, la sentimos, la vivimos, la sufrimos, la disfrutamos, y nos cuesta separar nuestros pensamientos de su trama o argumento una vez la hemos terminado...
En cambio en el cine, somos unos fisgones, unos espías, unos intrusos, unos convidados de piedra, casi unos voyeristas pues siempre estamos en la postura del que atisba desde conveniente distancia lo suficiente pero sin inmiscuirse totalmente en la trama, y en el argumento.
Afortunadamente, para los que no tenemos TV Cable o Netflix, YouTube suple con creces esa carencia ofreciendo buenos y reconocidos filmes, especialmente de filmografías de diverso origen y distantes de las comercializadoras masivas estadounidenses, con sus maratónicas versiones de balazos, explosiones y diversos efectos especiales y súper- héroes fríos y letales a los que nunca les ocurre nada.
En eso el cine actual alemán, se hace notar por su arte, su calidad, su diferencia, y una de sus producciones fácil de encontrar en este sitio es la película que me atrevo a recomendar.
"Una separación dolorosa; Ángel de justicia", del 2015, título original "Geld oder Leben o Engel der Gerechtigkeit", dirigida por Sigi Rothemund en base a un guión de Jürgen Werner y protagonizada por la estupenda Katja Weitzenböck como la abogada Patricia Engel experta en negligencias médicas y Robert Atzorn, como su padre, el médico professor.
Enfoca en una inteligente trama al actual y cosmopolita tema de las Negligencias y Abusos Médicos, así con mayúsculas,la casi cruel y fría comercialización del dolor, la salud y en última instancia, del derecho a seguir vivo, que a pesar de los evidentes avances científicos y técnicos, no todo el mundo en diversas naciones es capaz de enfrentar y solventar.
Comienza la película ( con una bellísima fotografía),durante el fin de un juicio, por la solicitud de un presente en él, al solicitar apoyo jurídico para concretar la Eutanasia de su madre que está en estado vegetal y sufre recurrentes infartos cada vez más seguidos, y a quién su padre, no permite que muera en paz.
Una vez que se decide a enfrentar éste y otro caso absorbente, la abogada Patricia descubre y se entera que su marido Thomas quiere dejar su familia por otro amor...
Es innegable que la función profesional de la mujer en el mundo actual aún tiene trabas para armonizarse y llevarse bien en su rol de profesional, madre, esposa y jefa de hogar. Inclusive en una ciudad bullente de actividad como es el puerto de Hamburgo, en la pujante Alemania actual.
Pero mas allá de la trama en sí, la totalidad del film obligadamente nos formula preguntas que aún al día de hoy tienen difícil respuesta y son suficientemente perturbadoras:
-es lícito permitir o autorizar la muerte de un ser querido, que irrevocablemente no tiene vuelta a la vida cotidiana ya que vegeta de modo total puesto que su actividad cerebro-sensorial se acabó?
-es lícito que los médicos en aras de un crecimiento personal y de su entorno laboral netamente económico realicen intervenciones que no son necesarias, y retengan casi obligadamente cautivos a pacientes que bien pueden hacerse tratamientos de diverso modo, mas allá de los muros de una clínica u hospital ?
-finalmente, cuál es el precio final que debemos pagar para seguir vivos junto a nuestros seres queridos ??
Repito: a todos aquellos que disfrutan del buen cine, con argumentos inteligentes y no por eso menos sensibles, esta película está indicada...
Que les guste !!
El Angel de La Justicia - Una Separacion Dolorosa - Geld…
YOUTUBE.COM

lunes, enero 22, 2018

Lo dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua...

Lo dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua respecto al vocablo "Casta".
En una primera acepción define Casta como: " En la India, grupo social al que se pertenece por nacimiento, y que dentro de una etnia, se diferencia por su rango e impone la endogamia".
En una siguiente acepción la define como: "En algunas sociedades, grupo que forma una clase especial y tiende a permanecer separado de los demás por su raza, religión, etc."
En una última acepción dice: "En una sociedad animal, conjunto de individuos caracterizados por una misma estructura o función, como las abejas obreras en una colmena".
Debate ha provocado la propuesta de la subcomisión de Reglamento de la comisión de Constitución de la Honorable Cámara de Diputados respecto a la moción de subir a 29 los días de permiso sin goce de sueldo, lo que dicho sea de paso, no afectaría mayormente los emolumentos y dieta recibidos por los Diputados en el ejercicio de sus cargos.
Hasta el día de hoy en que se escribe esta pequeña crónica, lunes 22 de enero, muchos diputados afirman que no están de acuerdo con esta moción y que se negarán a apoyarla en el momento de su aprobación en sala.
Sí se plantea, que esto normaría un acuerdo que tomaron diferentes comités en diciembre del 2015 y que en la práctica ya se llevaba a cabo, fundamentalmente con motivo de su uso en las cercanías de días en campañas electorales.
Este acuerdo dice en lo medular, que elevaría de cuatro días a veintinueve los que los Honorables podrían faltar, sin mediar mayor causa, a sus encuentros legislativos en el foro. Esto, hay que advertirlo, es una de las 105 modificaciones al reglamento de la Corporación que se aprobaron en la sesión del día jueves recién pasado.
Aunque en diferentes bancadas políticas ha provocado algo de rechazo, no se puede dejar de reconocer que en la actual situación de desconfianza de la ciudadanía por la clase política, se hace carne el adagio popular que reza: "el horno no está para bollos".
Ud., Sra., Sr., ¿ se imagina que decidiera por sí y ante sí, cambiar algunas o muchas de sus disposiciones laborales a su entero arbitrio, desdeñando o no considerando la premisa lógica y jurídica respecto a que todos somos iguales ante la ley? ¿que no puede ni deben constituirse en una democracia, grupos que gozan de prebendas, diferencias asimétricas y beneficios que escapan de toda lógica y sentido común respecto del total de lo que viven, soportan y disfrutan ciudadanos de un país moderno? ¿ y aún menos, en que los índices de cesantía y baja productividad según diversos indicadores, han cambiado dramáticamente para peor en estos últimos años ?
Es fácil entonces, por parte de una ciudadanía poco o mal informada, el mal interpretar este tipo de propuestas poco claras, poco oportunas y poco criteriosas.
Entonces, y de acuerdo a las definiciones que ofrece el diccionario de la Real Academia de la Lengua, no cabe duda que en la segunda y tercera aquí señaladas, calzarían perfectamente con el sentir popular, es decir, no somos todos iguales ante las leyes y estamos separados por ingreso, actividad y otros, y además, estoy condenado a permanecer aún en contra de mi voluntad en un rango secundario en las estructuras sociales y las funciones que realizo en la sociedad...
Esto es entonces, integrar Castas diferentes, y en una sociedad con ansias de equidad y pluralismo efectivo, donde los medios de comunicación cada vez más permiten tomar una relativa consciencia de nuestro lugar en ella, de diferentes abusos y discrecionalidades producidas y enmascaradas en esta misma sociedad, hacen pensar entonces, repetimos, en la conveniencia urgente de señalarle a los Srs. parlamentarios de advertirles antes de elaborar diferentes mociones respecto a su accionar, que se detengan a pensar cuando, qué y cómo "lo dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua... 



martes, enero 09, 2018

Debates

Al parecer a mi edad ocurre, -y después de mucho pensarlo, masticarlo y tratar de asimilarlo, con la madurez y sabiduría que acompaña a algunos de nuestros años, - el percatarse de verdades algo incómodas o por decirlo en fácil, que una de las grandes verdades de la vida (lamentablemente ) es : "No esperes nada de los demás..." , que dicho de otro modo, no es bueno idealizar a tu prójimo.
De hecho creo, que el destino de todos nosotros los seres humanos, es transformarse con el paso  del tiempo en objeto de incomprensible curiosidad, y a veces hasta con algo de asco por parte de los más jóvenes...
No es raro escucharles a algunos/as de ellos, "que viejo/a más asqueroso".
Los he oído en ocasiones.
Obviamente, no se puede definir ni incluir a todos de este modo, sino que hay que tomarlo como una percepción de vida.
Se me dirá que si hay algo hermoso en la vida, es con lo que nos sorprenden los demás desinteresadamente y que además los jóvenes, son extraordinarios.
En efecto, las Teresas de Calcuta y los Alberto Hurtado existen pero son seres excepcionales, son Santos...
Existen conductas altruistas en nuestros semejantes, claro que sí, (sino la vida sería realmente Miserable), como también están los héroes, aquellos que aparecen en los incendios, terremotos, rescates y cuanta tragedia se presenta de repente, pero me temo que no son una constante, aunque también en momentos de crisis o "de la verdad" como muchas veces se les ha nombrado, florecen conductas que no son las que habitualmente presentamos y que creo, son las que confirman la regla.
No en vano, se les ha usado reiteradamente en relatos literarios con honduras dramáticas, humanas, y en la imagen del cine, como un noble recurso recurrente.
No olvidemos también que las sagradas escrituras rebalsan de enseñanzas que nos animan e impulsan a que dejemos de mirarnos el ombligo y que seamos más conscientes del prójimo, de su hambre, de su dolor, de sus penas, de su abandono, de su humana necesidad de sentirse reconocido y no ninguneado, en buenas cuentas, de su aplastante soledad.
Recuerdo en especial la letra de una inolvidable canción de juventud, que en su popular letra decía: "cada uno aferrado a sus dioses, producto de toda una historia, los modelan y los destruyen y en sus frentes colocan monedas..." (Los Momentos del conjunto Los Blops).
Las conductas altruistas se observan incluso en diferentes estadios y niveles de mamíferos superiores y algunas aves, no exentas de un tipo de razonamiento básico que enternece, aunque también muchas de ellas responden a elaborados sistemas reflejos e instintivos, pero la empatía y el ponerse en lugar del otro y sentir muchas veces compasión por ello, es propio de los seres humanos.
Pero como norma conductual y dentro de nuestra humana incapacidad de ver solo rostros y no corazones y sobre todo en las sociedades actuales tan competitivas e individualistas, no nos percatamos ni mucho menos, estamos pendientes de las necesidades, las más de las veces, espirituales del otro...
Si esto fuera distinto, creo que estarían demás los psicólogos y psiquiatras.
Se sabe y se calcula que, entre las próximas pandemias mortales, más aún que el cáncer que azotarán a la humanidad en los años venideros, está la soledad y sus nefastas consecuencias.
No en vano, una de las más florecientes industrias sociales actualmente en las sociedades y más aún, debido al cada vez más menguado crecimiento demográfico en muchas naciones desarrolladas especialmente, son los albergues y hogares dedicados al adulto mayor, y que serán cada vez más y más rentables justamente por causa de la desidia, individualismo, ceguera, indiferencia y comodidad frente a nuestros mayores.
El ritmo de vida actual hace que los miremos pero que no los veamos, cuando lo que más desean ellos es ser escuchados y porqué no decirlo, respetados.
Algo semejante está presentándose con los cada vez más presentes inmigrantes...
Respecto a los jóvenes, claro que están los soñadores, los empeñosos, los esforzados y los de propósitos claros para su vida y su país, pero percibo que cada vez son menos puesto que el ambiente en que están creciendo y desarrollándose, rebosantes de derechos y pocos o ningún deber, (curiosa filosofía social impuesta ideológicamente por "progresistas"), se impone cada vez más dentro de esta nihilista, gozadora, egoísta y poco comprometida sociedad hipertecnologizada, anónima e hiperconectada que, paradójicamente, les aísla cada vez más.
Y si a eso agregamos la errónea pero interesada tendencia que se vuelve actualmente una fuerte convicción en el consumo de drogas como el alcohol y la marihuana, (a la que eufemísticamente se le está queriendo definir como un "placer o conducta socializante") , cuando se sabe que la mayoría de los estudios serios y científicos respecto a su consumo especialmente en individuos de menos de 25 años en que su sistema nervioso central y su encéfalo aún no están plenamente desarrollados, les hace especialmente dañinos, y los sume al cabo de un tiempo creo yo, en la más grande muestra de frenesí de imbecilidad.
Las preocupantes estadísticas internacionales están dando un oscuro pronóstico del futuro de las actuales generaciones por estas causas. Chile actualmente ostenta los vergonzantes récords del consumo de alcohol y marihuana en América Latina y otros países...
De todo lo anterior, reitero mi escepticismo respecto a "la juventud" como concepto.
Volviendo al punto inicial, quizás, como un ejercicio netamente personal, sería bueno de repente fijarse en aquellos que se cruzan y/o contactan con nosotros todos los días en nuestro camino y tratar de sentir sus desvelos.
Mejor aún sería el preguntárselos.




Pero globalmente me temo que, "Un Mundo feliz" como lo avisoró Huxley, el gran escritor británico, lamentablemente cada vez más se vuelve una norma en vez de ser la excepción en todos los ámbitos.
Una reciente crónica extractada en español del original en inglés del New York Times, con fecha del 06 de enero de este año y que lo co-edita nuestro diario La Segunda de los días sábado, habla del inquietante síntoma social internacional respecto al Distanciamiento Familiar, que cada vez se vuelve más común, el que incluye odio, indiferencia y superior resentimiento entre padres e hijos.
Nuevamente nuestras aprensiones del "Mundo Feliz" se hacen presentes...
Por su parte, el libro de estudios espirituales, "El Libro de Urantia", conocido internacionalmente plantea: "... las autogratificaciones por cierto han costado un precio fatal si traen aparejado el colapso del matrimonio, la decadencia de la vida familiar y la destrucción del hogar que es la adquisición evolucionaria suprema del hombre y la única esperanza de la civilización por la supervivencia.
El Libro de Urantia, (84:8.6) "




"Desesperanza aprendida" dirán algunos, indudable, pues cada uno tiene mayormente una visión del mundo según sus propias experiencias y realidades.
Tal vez incluso, cada uno "se pone los lentes que quiere" y ve la vida como la quiere recibir... (Si todo el día hay quejas, que todas las cosas malas me pasan solo a mí y se niega que la felicidad depende de uno mismo, se seguirá obteniendo más de lo mismo ).
En realidad creo que la felicidad en más de alguna ocasión se imagina y anhela en vez de tenerse.
Pero es innegable que entre otras muchas otras cosas consiste en que cada uno de nosotros pueda desarrollar y conservar su propio ser...y se nos olvida por cierto que, en última instancia, que hay que verla y sentirla en nosotros mismos, en nuestro arte de vivir.
La prestigiada revista de alta divulgación y magnífico periodismo especializado como National Geographic del pasado mes de noviembre del 2017, hace una estupenda crónica: "Dónde está la felicidad. Lo que Costa Rica, Dinamarca y Singapur nos pueden enseñar".
Queda ahí de manifiesto, de acuerdo a connotados especialistas y estudiosos internacionales, que la felicidad, además de florecer desde nuestro propio interior, también se gratifica de un entorno social y político adecuados, más allá del desarrollo económico de las sociedades...Interesante tema para una próxima sesión de debates.
Espero con este sencillo esbozo de crónica, haberles despertado la inquietud por este inquietante y no menos humano tema: podemos seguir esperando algo de los demás, en la medida de nuestras más íntimas aspiraciones ?